martes, 13 de junio de 2017

¡No puedo Invertir. Tengo que Especular!

Solo puede invertir quien tiene capital suficiente para ello. Y cuando digo suficiente, digo mucho capital. Los inversores buscan vivir de las rentas que les producen sus inversiones y al mismo tiempo procuran que los activos en los que emplean sus fondos no pierdan valor. Pero para poder vivir de las rentas, se necesita mucho, mucho capital.

 Hagamos números. Si para mantener mi modo de vida necesito disponer de una renta anual de 50.000 euros, pongamos por caso, y mis inversiones producen un 5% anual, que es un rendimiento aceptable para una inversión, necesito tener UN MILLÓN DE EUROS para mantener mi "modus vivendi". Por esta simple y llana razón, porque no tengo ese millón de euros, no puedo plantearme invertir y necesariamente tengo que plantearme especular.

  Y ¿Que es especular? Atendiendo a la definición que nos da el diccionario de la RAE, una acepción poco aceptable para nosotros sería esta: "comprar bienes que se cree van a subir de precio para venderlos y obtener una ganancia sin trabajo y esfuerzo". 
  1. Para llegar a la conclusión de que el bien subirá, se tiene que realizar el esfuerzo de conocer el mercado donde operas para no errar con el tiro.
  2. Aprender a especular necesita de un esfuerzo que muchos no están dispuestos a  realizar.
  3. Especular supone poner en riesgo tu mucho o poco dinero a cambio de obtener la recompensa deseada.
 Por el contrario, una acepción más acertada sería  la especulación, según Nicholas Kaldor, consiste en la compra (o venta) de bienes con vistas a su posterior reventa (recompra), cuando el motivo de tal acción es la expectativa de un cambio en los precios afectados con respecto al precio dominante y no la ganancia derivada de su uso, o de algún tipo de transformación efectuada sobre estos o de la transferencia entre mercados distintos.
 La especulación se basa en la previsión y en la precepción, de forma que el especulador también puede equivocarse si no prevé correctamente la evolución de los precios futuros, de forma que tendrá que vender barato algo que compró caro. El mercado especulativo por tanto premia a quienes saben prever. 
 Olvidándonos pues de las connotaciones peyorativas que se le atribuyen al término "especulación", mantengo que dado que no soy persona acaudalada y quiero obtener unos ingresos del mercado que me permitan vivir de forma más desahogada, no me queda más remedio que intentarlo especulando en los mercados financieros, y estas son mis razones:
  1. Es una habilidad que podemos adquirir con la práctica. La clave del éxito está en insistir.
  2. No utilizo en beneficio propio ninguna información privilegiada. Toda la información me es facilitada por el mercado, información que debo saber interpretar.
  3. Mis equivocaciones no las sufre nadie que no sea yo mismo y tengo que poner el máximo interés en que estas sean las menos posible.
  4. Es muy recomendable empezar con muy poco capital, aquel que puedes gastar en cualquier evento y a partir de ahí saber si vas a ser capaz de conocerte a ti mismo y poder conseguir tus objetivos.
  5. No hay que ser ni avariciosos ni miedosos, ni es conveniente sobreoperar, si hay que ser sensatos y pacientes. Esto nos ayudará a realizar este trabajo estresante con la mínima ansiedad.
  Conseguir obtener unos ingresos de la especulación es una tarea dificil y complicada que no todo el mundo es capaz de soportar y es necesario poner cabeza en ello, pues de lo contrario te puede convertir en un ludópata que solo beneficiará a tu broker mientras tu destruyes tu cartera.

 Termino esta entrada con una frase de Kostolany: "Quien tiene mucho dinero puede especular; quien tiene poco dinero no debe especular; quien no tiene dinero tiene que especular." Y aquí me encuentro yo.