jueves, 5 de abril de 2012

La función precio-volumen en la bolsa


Vamos a seguir reflexionando sobre la relación que existe entre el volumen de las operaciones y la curva de precios dibujada por las cotizaciones. En la entrada que titulábamos "la bolsa y los pimientos", presumíamos que quien verdaderamente tiene poder para mover los precios hacia arriba, son los compradores cuando estos acuden en legión al mercado con ganas de realizar compras y que estas circunstancias incrementaban el volumen y los precios. Pero ¿cual es la razón para que haya un incremento de volumen y como efecto se produzca una disminución en los precios?

En todo mercado existen dos fuerzas enfrentadas que luchan por establecer el precio de intercambio. En la bolsa, las ganas de "salir corriendo" que tengan los poseedores de títulos enfrentadas a las ganas de "correr por entrar" que tengan los que quieran adquirirlos, es la clave de la cuestión planteada. Cuando los primeros "aprietan" más que los segundos, los precios bajan, pero, por otro lado, si el volumen aumenta, es porque todo el que quiere "salir corriendo" encuentra a otro que "corre por entrar" con el que puede intercambiar sus títulos. Parece una contradicción, que, habiendo tantos compradores en algunas ocasiones, los precios sigan bajando, pero la contradicción solo puede ser aparente. Este aumento de volumen en una tendencia bajista nos puede estar anunciando, casi con toda seguridad, el final de la misma. Me explicaré: Ya dijimos en la entrada referenciada más arriba, que el número de títulos es una cantidad constante, la oferta en cuanto a la cantidad es rígida, ya que las empresas no generan títulos nuevos de forma habitual. Por otro lado, existe una cantidad importante de títulos que no acuden al mercado, estos son los que poseen los accionistas con vocación de permanencia en las empresas, bien por el control de las mismas, bien por inversiones estratégicas de grandes fondos o bien por la participación en ellas de directivos y empleados. Los títulos que se intercambian día tras día en el mercado, es lo que se da en llamar el capital flotante y este, para el conjunto del ibex35, puede estar en torno al 50%. Es de suponer que para otros índices el porcentaje pueda ser similar. Ni que decir tiene, que cuanto menos capital flotante tenga una empresa o índice, los precios de las cotizaciones pueden ser más manipulables.
Entonces, ¿cuales pueden ser las razones para que de forma simultánea existan en el mercado operadores que quieran "salir corriendo" y operadores que "corran por entrar"? Mantenemos que estas se fundamentan en los riesgos que acumulan y en las expectativas positivas, que a los precios que se intercambian los títulos, tienen los unos y los otros en cada momento. Un poseedor de títulos que haya comprado en un momento en el que creyera que los precios no seguirían bajando y lo hicieran, acumula pérdidas que se van sumando con nuevas caídas en las cotizaciones y cuando este operador haya llegado a su nivel de riesgo soportable, intercambiará sus títulos con otro operador que considera que a los precios intercambiados existen buenas expectativas para los valores comprados. Así pues, el que vende por limitar su riesgo y el que compra por las expectativas positivas que tiene sobre el mercado, realizan la transacción. Una operación interesante para los dos operadores, de no ser así, la compraventa no se realizaría. Como el capital flotante es limitado, en algún momento se habrán renovado los riesgos existentes hacia los nuevos adquirentes y cada vez serán menos los que quieren "salir corriendo" y si se mantienen los que "corren por entrar" los precios subirán.
Definido, a nuestro entender, lo que tiene que suceder para que se produzca un intercambio de títulos en el mercado, ahora, lo que nos interesa a efectos prácticos, es encontrar la relación que pueda existir entre el volumen que se negocia y la evolución que van a tener los precios. Entendemos que si el volumen aumenta, es porque las ganas de comprar también crecen y ello ocurre porque las expectativas que tienen los compradores sobre las cotizaciones de los títulos son cada vez mejores y como compradores, nos interesará entrar en el mercado arropados por esa mayoría de expectativas positivas. Concluyendo, en una tendencia bajista, un aumento continuado del volumen nos puede indicar el final de la misma, nos basamos para realizar esta afirmación en que el volumen refleja que aumentan las ganas de "correr por entrar". En una tendencia alcista, el aumento de volumen sostiene la tendencia y la disminución de este nos darían señales del final de la misma, en este momento el empuje de las ganas de "salir corriendo" superan a las ganas de "correr por entrar" y los precios bajan. Las ganas de "salir corriendo" siempre será de los vendedores y estarán fundamentadas en los riesgos acumulados. Las ganas de "correr por entrar" siempre será de los compradores y estarán en función de las expectativas positivas que estos tengan sobre el mercado. Estos riesgos (miedo) y expectativas (avaricia), mueven los mercados.
Y... ¿cuanto tiene que aumentar o disminuir el volumen para que cambie la tendencia? Utilizando el percentil 50 sobre el volumen diario, cuando observemos durante varios días que el volumen sube por encima de dicho percentil, puede estar próximo un cambio de tendencia, también nos ayudará saber si estamos cerca de soportes o resistencias importantes para mejorar nuestra previsión. En las observaciones que he realizado sobre el volumen y las cotizaciones en la corta experiencia que llevo operando, y sin entrar en consideración la duración e intensidad, siempre se ha dado la circunstancia que un aumento de volumen, ha producido o está anunciando, un cambio de tendencia. Esta teoría habrá que aceptarla prudentemente y habrá que seguir observando si siempre, o en la mayoría de las ocasiones, se produce o está próximo, un cambio de tendencia con un aumento del volumen de las operaciones. En un principio, aceptaremos los fundamentos de la misma y en el futuro veremos si se hace necesario corregirla o complementarla.
Teóricamente, y simplificando de forma exagerada, que es mucho simplificar, las cotizaciones futuras estarán en función del volumen que se está realizando, ya que este refleja las expectativas que sobre las cotizaciones tienen los compradores. Al fin y al cabo, mantenemos con convicción que, únicamente estos, los compradores, tienen capacidad para mover los precios, pues, aunque un poseedor de títulos tenga ganas de "salir corriendo" de la bolsa, este no efectuará su intercambio si no encuentra a un comprador con expectativas positivas para adquirirlos. Pero, ¿como podemos formular matematicamente esta función? Esta es una cuestión que requiere de mucho mas tiempo de observación y no estamos en condiciones de resolver en estos momentos. Tampoco sabemos si seremos capaces de resolverla alguna vez.

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