sábado, 11 de febrero de 2012

Psicología para el Swing Trading

Comentaba en una entrada anterior, que el trading que practico es lo que se da en llamar swing trading, la idea básica se basa en aceptar que los precios de las acciones se mueven a lo largo del tiempo generando tendencias en forma de zig-zag, es decir si van subiendo terminarán corrigiendo a la baja para luego seguir subiendo, si van bajando, corregirán al alza para luego volver a bajar. De vez en cuando el movimiento se invertirá, pero siempre irán generando una serie de oscilaciones en la dirección principal. Para practicar esta modalidad de trading, no hay que estar pegados a la pantalla gran parte del día, es más, ni siquiera es conveniente estar pendiente de lo que hacen los precios, pues ello nos someterá a una excitación y ansiedad innecesaria y nada recomendable e incluso esa cercanía puede favorecer a que se nos despierten las emociones y actuemos irracionalmente, esto es precisamente la forma de operar que queremos evitar a toda costa. Por otra parte, tradear de esta forma es compatible con nuestro trabajo habitual o con cualquier otra ocupación que tengamos.

Nuestra tarea en el swing trading es mucho más tranquila y sosegada, consiste en, una vez cerrado el mercado, implementar los datos del cierre, analizar los precios y el volumen y realizar las órdenes pertinentes para la próxima sesión. Cuestión esta que puede resolverse en no más de una hora diaria. El resto del tiempo libre lo debemos dedicar a estudiar, leer sobre el tema, visitar la prensa económica, etc., en definitiva seguir aprendiendo para poder perfeccionarnos y sobre todo aprender de nuestros propios errores para ir puliendo nuestro sistema.

Ahora bien, hemos de ser constantes en dedicar ese momento diario a nuestras operaciones, porque nuestro sistema es dinámico y absolutamente todas las órdenes hay que modificarlas diariamente corrigiendo los puntos de entradas y salidas. No olvidemos que una estrategia la confeccionamos con diversas ordenes que tenemos que tener cursadas para capturar las distintas posibilidades que nos pueda ofrecer el mercado con el movimiento de los precios.

Es muy posible que a muchos traders, esta falta de actividad o presencia en el mercado les resulte aburrido y poco gratificante, verdaderamente con este sistema se suelta poca adrenalina, en contrapartida hemos de buscar la satisfacción en los resultados de un trabajo bien hecho y en la mejora continua de nuestra operativa, ello colmará con creces a los momentos de excitación del day trading, para el que yo, personalmente,  no me siento preparado. Por otro lado, en esta modalidad de trading el número de operaciones es más limitado que en el day trading, por lo que evitamos muchas probabilidades de equivocarnos. Cuanto más operamos más operaciones fallidas cosechamos. 

Pese a su aparente tranquilidad y sosiego, el swing trading también nos juega malas pasadas, en este negocio hay que tener los nervios muy templados, son esos momentos en los que vemos que las operaciones no se han cerrado por poquito y vemos esfumarse las potenciales ganancias, o cuando por poquito no se han abierto evolucionando los precios en el sentido previsto pero sin llevar posiciones iniciadas. Para todo esto, tenemos que preparar nuestra mente y recomiendo reflexionar y entrenar sobre los siguientes apartados:

  • Hay que elaborar un sistema que nos permita operar con ventaja y desarrollarlo con una operativa viable que se ajuste a nuestra personalidad y con el que nos sintamos cómodos. 
  • Asumir el riesgo como lo que es: la posibilidad real de tener que asumir pérdidas a cambio de la oportunidad, también real, de generar beneficios. 
  • Operar con el nivel de riesgo adecuado, ello nos permitirá estar tranquilos porque en el caso de perdidas estas se moverán dentro de las calculadas.
  • No estar pendientes del dinero que ganamos o perdemos, si no de si estamos ejecutando las operaciones tal y como las tenemos diseñadas
  • Tener paciencia para que se desarrollen las estratégias y no querer que estas tengan que llegar a su término en una sola sesión.
  • Fijar unos objetivos realistas y posibles de alcanzar y ajustar estos según vamos operando a las posibilidades reales de obtenerlos.
  • Si se prolonga una racha perdedora más allá de lo económicamente aceptable, dejar de operar y revisar nuestro sistema. Analizar cuales son sus puntos débiles.
  • Ser humildes y aceptar con toda normalidad tanto las rachas ganadoras como las perdedoras, estas últimas, dentro de los límites aceptables, y adiestrarse para que nuestras emociones no se muevan como en una montaña rusa, de la depresión a la euforia y de la euforia a la depresión.
  • No estar pendientes de lo que dicen los "gurus del mercado", nuestro compromiso es ser fiel a nosotros mismos y a nuestro sistema de trading.

Teniendo en cuenta todas esta recomendaciones, estoy completamente seguro de que el sistema de trading con el que operemos, desplegará todo su potencial ganador a favor de nuestra cuenta que crecera progresiva y consistentemente.

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